martes, 12 de febrero de 2013

CASTILLO DE LOS PATOS

Cuando era pequeño, algunas tardes mi madre solía llevarme al Castillo de los Patos. Tras la subida descansábamos en los poyetes, situados alrededor del estanque donde nadaban estos ánsares. Aprovechaba esta parada para echarles trozos de pan, y reírme con las piruetas que hacían buceando para comérselos.
Nos encontrábamos en el Cerro y castillo de la Concepción, a 69 metros de altura, situada al Sur, la más importantes de las cinco colinas sobre las que se asienta Cartagena, linda con el mar dominando el puerto natural, y es lo primero que se divisa de la ciudad al llegar por mar.

Foto J. Laurent 1860
En los últimos dos mil seiscientos años, aquí se han asentado pueblos y culturas diferentes estableciendo tanto en su cima, como en sus laderas, fortaleza, alcazaba y castillo, para poder defender la plaza ante posibles enemigos. Hay indicios de un castro ibérico en el siglo VI a. de J.C., cuando la población levantada en sus laderas era capital de los mastienos.
Su nombre variaba según sus moradores, por los cretenses o cherronezos en el 545 a. de C., fue llamado Cherronesizus.
Al hacer Asdrúbal la ciudad capital de Iberia, llamandola Qart-Hadast, el cerro fue fortaleza púnica con el nombre de Esmún, dios de la Salud. Cuando un cartaginés enfermaba era llevado al templo, pasaba la noche en el recinto sagrado durmiendo sobre la tierra; dicen que el dios aparecía en sus sueños, dándole consejos para obtener la sanación.
Busto de Esculapio



Los griegos llamaron Asklepio al monte. Los romanos Esculapio, cuando Carthago Nova era capital de una de las provincias de la Hispania romana.
Según el historiador griego Polibio, sobre el cerro se alzaba un templo dedicado al dios Esculapio, “…pero en las partes restantes (se refiere a la ciudad) esta rodeada de colinas, dos altas y escabrosas, y otras tres mucho más bajas, la mayor (cerro de la Concepción) esta al oriente se extiende hasta el mar, y sobre ella se ve el templo de Esculapio…”. (ver descripción)






Ara Pacis
En el siglo XVI se descubrió un altar, el "Ara Pacis", datado en el año 2 d. C., su parte izquierda simboliza la Abundancia y la derecha el Buen Gobierno, parece ser se utilizaba en el culto de Esculapio. Hay una copia realizada en poliuretano, en el Museo Arqueológico Municipal de Cartagena, estando el original expuesto en el Museo Arqueológico de Barcelona, pendiente de un trámite entre las dos Comunidades para la devolución del altar a Cartagena.
En una de las restauraciones realizada en el castillo se descubrió que el primer piso del mismo se había construido reutilizando unas cisternas de factura romana, que podrían corresponder, bien al mencionado templo de Esculapio o a algún tipo de edificación del período bizantino.
El cerro también fue una alcazaba árabe. Se había pensado que la ciudad de Cartagena había prácticamente desaparecido durante la dominación musulmana. Sin embargo, por diversas fuentes árabes se sabe que la ciudad tuvo cierta importancia a partir del siglo X, y especialmente durante el siglo XII.
Es lógico este aspecto, dado que cuando la capital, Murcia, pactó con el rey Alfonso su rendición, Cartagena siguió manteniendo su independencia durante dos años, y tuvo que ser atacada tanto por tierra como por mar, lo cual hace pensar en una apreciable fortificación.
Restos del poblamiento árabe de la ciudad han aparecido en diversas excavaciones realizadas en el casco antiguo, especialmente en las del teatro romano.
Del estudio de algunos torreones y ruinas se ha descubierto que parte de las murallas del actual castillo esconden empotrados, torreones correspondientes a una alcazaba musulmana del siglo XII. De la época árabe queda en pie la Linterna del castillo, que hacía las veces de faro.
Linterna árabe actualmente.
Posteriormente fue castillo medieval. Tras la conquista de Cartagena por Alfonso X el Sabio en 1256, se dispuso a restaurar la antigua sede episcopal de la Diócesis Carthaginensis y fortificar la ciudad con la construcción de un castillo en el punto más alto de la ciudad, donde antes se encontraba la alcazaba.

Península Ibérica en el año 1250
La ciudad se convirtió en ese momento en la única salida de la Corona de Castilla al mar Mediterráneo, que se encontraba encajada entre el reino de Aragón y el Nazarí de Granada. La importancia estratégica del puerto de Cartagena era funda-mental para la política militar del reino.
El rey Alfonso crea en Cartagena la Orden de Santa María de España para la lucha naval contra los musulmanes. Varios desastres marítimos, en los que se perdieron casi todas las naves de la orden hicieron que el rey firmara su disolución. Esto provocó la disminución de la importancia del puerto de Cartagena y, como consecuencia, el castillo queda inacabado.
De todas formas, tanto las murallas como el castillo debían estar en muy mal estado, para que en 1300, el rey Jaime II permitiera establecer una casa de juego en Cartagena, para hacer frente con sus beneficios a las reparaciones.
Se sabe que Sancho Díaz de Bustamante era el alcaide de la fortaleza a finales del siglo XIII, teniendo una guarnición de 40 hombre y un coste anual de 5.000 sueldos (una libra de plata equivalía a 20 sueldos).
Enrique III "El Doliente"
Las ruinas púnicas-romanas-árabes las reconstruyó y remodeló Enrique III "El Doliente", por el año 1.397. Esta reconstrucción del castillo se atribuía a este monarca de Castilla, sin embargo, últimas investigaciones han adelantado su construcción sobre la alcazaba árabe a los tiempos de la Reconquista, en el siglo XIII.
El castillo de Cartagena muestra una disposición muy similar a los castillos de Aledo y Castillo de Lorca con los que comparte algunas marcas de cantero.
La entrada se hacía por un gran arco monumental conocido como Puerta de la Villa o Puerta de Antonelli (construida en el Siglo XVI por Juan Bautista Antonelli de estilo Renacimiento, esta puerta está coronada por el escudo de los Austrias) que daba acceso a todo el recinto amurallado del castillo. Esta puerta se desmontó desde su emplazamiento original, desplazandose hasta el actual, unos 350 metros.

Puerta de la Villa
Dentro del recinto destacaba la torre del homenaje, llamada El Macho, donde estuvo la campana de la vela, que avisaba a la ciudad de algún peligro y repetía las horas que sonaban en el reloj del Concejo. En el Archivo Municipal de Cartagena, hay un documento del 24 de julio de 1601, donde el Cabildo denuncia ante al soberano a Francisco García, teniente nombrado por el Rey, “…porque teniendo a su cargo la campana de la vela no la hacia sonar periódicamente por la noche como lo tenia ordenado Su Majestad…”.
Esta torre estaba construida con grandes sillares de caliza gris del Cabezo Gordo de Torre-Pacheco y travertino rosa de Mula. Son muy frecuentes los sillares y lápidas reaprovechados de edificios romanos, como la gran lápida de Lucio Emilio Recto que sirve de dintel a la entrada de la torre. Algunos historiadores afirman que al torreón del castillo le faltaría una segunda planta completa, lo que habría hecho tener una apariencia final muy similar a la de la torre alfonsina del castillo de Lorca.
Torre del castillo  en la actualidad
Los alcaides de la fortaleza al ser de nombramiento real, con carácter independiente, nunca se llevaron bien con la municipalidad, al excederse en sus atribuciones por representar a la autoridad real y querer frenar cualquier actuación del municipio, que a su entender atentaba contra el Rey. Teniendo frecuentes conflictos y cometer diversos atropellos, siendo el mas sonado el del 8 de abril de 1612, cuando Juan, el hijo del alcalde mayor, licenciado Rodrigo Pérez de Tudela, en compa-ñía de otros niños de su edad fue a visitar el castillo, y estando dentro, lo detuvo el Alcaide Luys de Maeda, poniendolo en prisión y con grilletes, trato inmerecido para un muchacho de 13 años de edad. Fue una venganza, por haber detenido días antes el municipio a dos soldados del castillo que se habían propasado con la espada con el Licenciado Roa (Alcalde Mayor retirado) ocasionando también una herida al vecino Juan Navarro. Por ello fueron detenidos y condenados a pagar tres mil ma-ravedís, que lo hicieron, pero creció la enemistad y el odio en el alcaide, por creer que se habían entrometido en su jurisdicción.
Se hicieron escritos al rey, interviniendo el Marqués de Los Vélez, poniendo al hijo en libertad, dándose mutuas explicaciones Alcaide y Alcalde, pero jamás fueron cordiales las relaciones entre el Municipio y el Castillo
La denominación de Castillo de la Concepción vendría desde finales del s. XVII, según un escrito del alcaide Diego de Vera de 1597, dado que dentro de la fortaleza había una ermita dedicada a la Purísima Concepción de María, por entonces patrona de la ciudad, y el 8 de diciembre se celebraba una romería donde los cartageneros iban a visitarla.
Ubicación fortaleza. Plano de Lorenzo Possi 1669 - Archivo de Simancas
El castillo cada vez iba deteriorándose más, en 1715, se quiso hacer un acuartelamiento dándose instrucciones para este proyecto al arquitecto Toribio Martínez de la Vega, quien solicitó asistencia del teniente Miguel Casal, en el plano adjunto se observa las variaciones que pretendía efectuar, y que finalmente no llegaron a realizarse.

Plano 1715 - Archivo de Simancas

1750 - Detalle dependencias de la torre, para hacer modificaciones como almacen de polvora.
Hasta el ingeniero Sebastián Feringan, hizo un proyecto para la reparación interior del castillo, tras un derrumbe parcial que ocurrió en 1761. En donde explicaba la situación ruinosa de la edificación y sus causas, pero tampoco llegó a efectuarse.
Con la construcción de la muralla de Carlos III y al perder su función defensiva, el castillo entró en decadencia y comenzó un progresivo proceso de ruina. Dada la falta de viviendas y de suelo intramuros para poder edificar, Mateo Vodopich como ingeniero–director de la plaza de Cartagena efectuó en 1784 un proyecto para poder suministrar espacio donde construir “casas de havitación” (sic), Utilizando los terrenos de la parte de mediodía y del norte del cerro de la Concepción. Al poco tiempo se habían ocupado todas las parcelas, el Ministerio de Marina se reservó una para la Escuela de Náutica y Colegio de Guardias Marinas, edificio que ahora ocupa en la Muralla del Mar los Servicios Generales de la Armada.

Desde el barrio de Santa Lucia, se observa el castillo en lo alto del cerro,
y los nuevos edificios del Hospital y Escuela de Guardias Marinas.
José M. Rubio en su obra el Castillo de la Concepción señala “… se estaba produciendo la única conquista del castillo de Cartagena, desde que la llevó a cabo el infante Alfonso en la primavera de 1245…conquista pacifica, de progresiva ocupación de terreno al pie de sus muros, confirmando se perdido valor militar en la defensa de la ciudad…”.
Había un proyecto del Ingeniero D. José de Ordovás en 1798 para el desmonte del cerro hasta llegar a la altura de la iglesia catedral, pero el rey por Real Orden del 2 de agosto de 1804 lo aplazó, hasta que la ciudad pudiera hacerse cargo del costo.

1797 - Plano de José Ordovás, las murallas muy deterioradas
Con las nuevas peticiones de terreno edificable llevaron al Ayuntamiento y a la autoridad militar, plantearse su demolición a principios del siglo XX, y usar sus piedras para la escollera del rompeolas. Curiosa la excusa para este menester: Se evitarían las continuas epidemias de paludismo causadas por la escasa aireación del Almarjal, que provocaba el cerro de la Concepción, al no llegar viento desde el mar.
Afortunadamente el proyecto no se llevó a cabo, durante las décadas siguientes se iban haciendo demoliciones, una de ellas tras el derrocamiento de la reina Isabel II, el entonces arquitecto municipal Carlos Mancha, hace relación de las herramientas recibidas por parte de la Marina y que el Ayuntamiento utilizó para el desmonte del castillo de la Concepción.
Mientras tanto el municipio no era todavía el propietario legal del cerro y del castillo, pese a varias peticiones en 1867 y 1876. Por parte del gobierno en 1892 se propuso al ayuntamiento la permuta del cerro y el castillo, por terrenos en los que estaba interesados el ministerio de la Guerra (propietarios del castillo), al no tener contestación se sacó a subasta pública, pero en ninguna de las convocatorias de subasta se presento ningún licitador, y tras la última, en 1896, la autoridad militar abandono el tema.

A - Castillo con los muros todavia en pie
B - Linterna árabe

Años más tarde se percibe el deterioro, la linterna perdió parte de su almena.
El ayuntamiento tenia decidido recuperar para el municipio el castillo y sus terrenos aledaños, intentando varias acciones, siendo una de ellas el intentar que la propiedad que ostentaba el ministerio de la Guerra, pasase al de Hacienda, y este lo cediese a la ciudad con el fin de un destino de uso público. Tras arduas gestiones el Senado aprobó el 25 de mayo de 1914 una proposición de Ley presentada por el Senador de la provincia de Murcia D. José Maestre sobre “Cesión de terrenos al Ayuntamiento de Cartagena”. 
Detalle en ABC de la sesión del Senado de 2 de junio 1914, y la intervención de D. José Maestre
Siendo publicada la Ley con la firma del Rey en la Gaceta de Madrid del 13 de enero de 1915. Este es el documento original.
Durante la Dictadura de Primo de Rivera, siendo alcalde D. Alfonso Torres todo el recinto se convirtió en un gran parque público, con jardines, estanques y animales, dirigiendo las obras D. Victor Beltri Roquetas, desapareciendo la lamentable imagen que sus ruinas ofrecían.

Vista general, camino acceso, al fonso el Macho en ruinas.
Estanque con los patos
A distintas alturas se trazaron terrazas allanando las pendientes, siendo el conjunto del parque un mirador sobre el mar y el resto de la ciudad. Todo el conjunto estaba compuesto de balaustradas, pérgolas, columnas, jarrones, estatuas, etc. De resaltar el uso de azulejos en bancos y fuentes poniendo notas de color. El parque tomó el nombre del alcalde promotor, acordado por aclamación en un Pleno celebrado el 25 de agosto de 1927, denominándose “Parque de Alfonso Torres”. Muchos autores critican esta remodelación del castillo, por lo deficiente de la actuación arqueológica, y el desprecio que se tuvo al viejo castillo, indican que sólo queda evidente la construcción de una monumental escalera, que ocultó un frente del cerco interior del castillo, y posiblemente un cubo del mismo. pero éste quedó destruido durante la guerra civil española.

Vista de la escalera "congestionada" de público.

Vista de la escalera, muy deteriorado el conjunto del partque trs la Guerra Civil.
A pesar de esto, el castillo continuó en ruinas
Como el cartagenero casi nunca suele llamar a las cosas por su nombre, en este caso, ni castillo de la Concepción, ni Parque Torres, empezó a llamarlo "Castillo de los Patos".
Con D. Gines Huertas como alcalde se vuelve a remodelar con la construcción del auditorio y la cafetería.

Aunque pasa el tiempo, estamos en 1975, mantienen a los patos en su estanque.

En la actualidad.
 El 18 de enero de 1995 aparecen en la ladera oeste tres torreones medievales durante las labores de limpieza de tierras.
Por fin, con la formación del consorcio Cartagena Puerto de Culturas, se acometió la restauración parcial del castillo, y su torre del homenaje se convirtió en un centro de interpretación de la historia de Cartagena.

Sin escalera, la torre tapada por los pinos.

La torre entre los pinos.
Se elimina la enorme escalera de acceso, para restituir a su imagen original el Macho de la torre.
Por cierto, además de tantas denominaciones también estuvo a punto, con motivo de la sublevación cantonal (1873) de que se llamara Parque de los Cantonales.
Actualmente se puede acceder andando por la Muralla del Mar o utilizando el ascensor panorámico de la calle Gisbert, en este último caso pagando.
Por Decretos del 3 de junio de 1931 y 774/1971 de 1 de Abril 1971 (B.O.E. 20-441971), se declaran Monumentos Historicos al Castillo de la Concepción, la Torre Linterna y la Puerta de Antonelli.
De estas fortalezas tomó Cartagena el núcleo para su escudo de armas: Un castillo sobre un roquedal batido por las olas del mar.


Bibliografia:

- El patrimonio de Cartagena y sus gentes. José Monerri Murcia. Ayto. de Cartage-na 2001.
- Bastitania y Contestania del Reyno de Murcia. D. Juan Lozano Canónigo Sta. Iglesia de Cartagena. 1794.
- Cartagena Ciudad Mediterránea. Manuel Ponce Sánchez. Alsa Grupo. 1998.
- Historia de Cartagena, tomo V, Julio Más, Ediciones Mediterraneo, 1986.
- El Castillo de la Concepción de la Ciudad de Cartagena. José Mª Rubio Paredes. 1995.
- Historia de las calles de Cartagena. Federico Casal Martínez. Imprenta Vda. De Carreño. 1930.
- Cartagena 1874-1936. F. Javier Pérez Rojas. Editora Reg. De Murcia 1986.
- http://www.aforca.org
- http://es.wikipedia.org
- Calles de Cartagena II. Juan Antonio Vizcaíno. Editorial Corbalán, 2009.
- Archivo de Simancas.
- http://www.boe.es/buscar/gazeta.php
- Hemeroteca Archivo Municipal de Cartagena.

9 comentarios:

  1. Muy curiosa la anecdota de la campana de la vela, no la conocia.
    Me agrada su pagina, y espero la siguiente publicación.
    Antonio Gimenez.

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    1. Espero no defraudarle, intentare complacerle.
      Un saludo cordial.

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  2. APRECIADO JUAN ALMARZA ¿ CUANTO TIEMPO LE ECHAS A TODOS ESOS ARCHIVOS
    QUE TANTAS COSAS NOS ENSEÑAN A CUANTAS PERSONAS FISGONEAMOS
    TU CURIOSAS Y ESTUPENDAS ENTRADAS DE TU QUERIDA TIERRA CARTAGENERA ?
    TODO EL TIEMPO DEL MUNDO , NUNCA SERÁ VASTANTE , PARA TU GRAN ACTIVIDAD
    INTERIOR QUE , A DIOS GRACIAS ,ACUMULAS, ¡ SIGUE !
    CON MUCHO AFECTO: CONCHITA,

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    1. Conchita, gracias por animarme, intentare seguir con esta afición, aunque como bien dices, si hay que dedicarle un poco de tiempo.
      Con todo cariño.
      Juan.

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  3. Gran trabajo, papá :) No conocía ni una décima de todo lo que cuentas, y parte de la décima era una de esas fotos ;)

    Un beso,
    Eva.

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  4. Impresionante. Excelente trabajo, como siempre. Si entras por mar, efectivamente lo primero que llama la atención es el Castillo de la Concepción o de "los patos". Si estás entre puntas y pones rumbo NORTE (000 de magnética) la proa del barco se sitúa apuntando hacia el castillo.

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  5. Una duda, ¿cuál es la vista más antigua conocida del Castillo? ¿la de 1750?

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    1. Hay planos de 1541, en una carta de Andrés Dávalos al Rey sobre como fortificar la plaza de Cartagena, están en el archivo de Simancas.
      Si se refiere a dibujos, anteriores a esta fecha no tengo ninguno.
      Gracias por la visita al Blog.

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    2. Sí, me refería a vistas, no a planos. Entiendo que las vistas más antiguas de Cartagena conocidas pueden rondar la primera mitad del XVIII?

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